10/01/2010

Capitulo 2 (I/II) ~ "Tienes que contar mi historia"












La rutina me consumía y descuidé una relación que tenía de meses con una chica que trabajaba en la recepción de la misma empresa editorial donde realizábamos la revista. Estaba tan estresado porque a diario el editor me pedía temas nuevos, algunos complicados, otros no tanto; aunado a que inicié a escribir otros artículos en otras publicaciones que tenía la empresa en el mercado.

Mi relación estaba mal, así que decidí alejarme. Un día que estaba de mal humor, porque realizaba una propuesta para una revista de corte adulto que no estaba quedando como quería, abandoné por un momento la escritura. Opté por revisar el correo electrónico de la revista juvenil para descansar un poco. No me había dado cuenta que tenía muchos e-mails de jóvenes que me agradecían por escribir el tema ‘¿Cómo darte cuenta si eres gay?’. No imaginé el resultado que obtendría y como podría repercutir el reportaje en los lectores. Pero me llamó la atención un mensaje que decía: “Tienes que contar mi historia”.

Al leerlo me percaté que era un chico que necesitaba ayuda, hablar con alguien, descargar todo lo que sentía. Por lo que leí creo que estaba triste y desilusionado. Le respondí preguntándole cuando me podía dar una cita para platicar en persona sobre su historia y del porqué me elegía para externar tal relato. Afortunadamente me respondió con positivismo y aceptó la cita. Mi sorpresa fue que este joven me citó en el café frente al mar que tanto me gustaba ir.

Al siguiente día llegué puntual a la cita. Alisté mi grabadora, mi libreta de apuntes y mi bolígrafo. El reloj marcaba quince minutos después de la hora acordada. Por fin llegó, se trataba de Marco. El mismo que estudiaba danza y que disfrutaba la compañía de su pareja bajo ese enorme árbol de aquel maravilloso parque. Se acercó y me saludó con un: ¿Cómo estás?, tanto tiempo sin saber de ti…

Pedimos nuestras bebidas y dejé que él iniciara su relato.

(A partir de este momento el autor utiliza otra tipografía para diferenciar a los protagonistas)

Para iniciar te cuento que ya no estoy con Adán. Hace casi un año nos separamos. Pero eso no tiene importancia. Sé a lo que te dedicas últimamente. He leído tus artículos y he pensado que tu revista es un medio de expresión bastante considerable para nosotros los jóvenes. Así que lo único que necesito es desahogarme, contarle a alguien mis sentimientos. Y me gustaría, si es conveniente y se puede, publicar mi historia en tu revista. Quizás sea un tema fuerte para una publicación local que es dirigida al público joven, sin embargo creo que pude servir para ayudar a chicos que estén viviendo una situación similar a la que yo viví al lado de quien creía fuese el amor de mi vida.

¿Adán? - interrumpí.

Sí, Adán. – continua Marco. – Creo que nunca amé a nadie como a él. Porque en serio, era amor verdadero. Me di cuenta de esto después de experimentar muchas vivencias en más de tres años de relación. Después de peleas, de reconciliaciones, de situaciones peligrosas, tristes, momentos felices y desde luego de muchos y muchos abrazos en los que terminaba suspirando hondo. – Suspira. – Así, como en este momento, ¿ves? Aunque ya no estamos juntos insisto en que lo que viví con él ha sido el más grande sueño que jamás tuve.

Y ¿qué fue lo que pasó con ustedes? – pregunté.

No comas ansias. Te lo voy a contar todo, pero quisiera comenzar desde el inicio. Desde que me di cuenta que sentía atracción por personas de mi mismo sexo.

(Continua...)

2 Muerde la manzana:

Iván Hidalgo dijo...

Muy buena Yosh... me imagino que cualquier parecido con la realidad es MERA coincidencia... jajajajajaja

Saludos... y espero la continuacion de el capitulo 2

Raúl dijo...

Gracias por tu visita y por tu comentario.
Un saludo.