Marco y yo nos volvimos a ver en nuestra cita de la tarde. Le propuse un trato, que lo más justo para mí era conocer también la versión de Adán. Marco adivinó que sería difícil que Adán quisiera contar la historia, dijo conocerlo tanto que ya se imaginaba sus palabras: “mira flaco, actualmente estoy en una relación y vamos de maravilla. No me gustaría hablar de algo del pasado que pueda lastimar a mi pareja”. Algo muy similar a lo que me dijo Adán esa mañana. Aún así dijo no tener ni un problema con que su ex pareja opinara y me contara su versión de la historia.
Adán les dice ‘flaco’ a todos sus conocidos. – Me dijo - Lo utiliza en lugar de decir ‘amigo’. Pero continuando con lo que te he estado contando, Adán y yo nos encontramos algunas veces en la calle, vivíamos relativamente cerca. En una ocasión me dijo que iba a salir de México y le desee suerte. Ambos teníamos nuestros e-mails por lo que los días siguientes nos comunicamos por ese medio.
Adán viajo a Los Ángeles, en los Estados Unidos, porque tenía una cita en una clínica especializada en terapias físicas. Nació con una malformación en la pierna derecha, por lo que de bebé se la amputaron. Sus papás optaron por que él recibiera apoyo físico y psicológico de aquella clínica, la cual lo preparó para traer una prótesis, poder caminar correctamente, aceptarse con ella, etc. Todo fue gratuito, las terapias y la prótesis.
¡Wow!, ¿en serio tiene una prótesis en la pierna derecha?, nunca lo noté. Intervine.
Es que nadie lo notaba. Nunca me importó que no tuviera una pierna, al contrario. Para mí era un súper reto. Me hizo madurar y siempre lo maneje con inteligencia. Estaba enamorado de esa ‘piernita’, como yo le decía.
Durante el tiempo que Adán estuvo en las terapias hablábamos mucho por Chat. Me contaba sobre su novia, sobre su prótesis, sobre la triste historia de su vida. Nos caíamos súper bien. En su último día en Los Ángeles, por el Chat, Adán me confesó que era gay. Yo me sorprendí bastante puesto que lo conocí muy feliz con su novia y durante los días que platicamos no dejaba de hablar sobre ella. No es que él fuera mega varonil, pero a pesar de que yo ansiaba que me confesara que era homosexual, aún tenía duda y creía que él de verdad estaba enamorado de Janeth, su novia, con quien ya llevaba cuatro años de relación.
(Continua)
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