Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
06 Juana, a declarar
Sospechoso número 2: Juana.
Sirvienta de la familia Domínguez.
Auxilió a la hermana de la occisa.
Juana estaba un poco nerviosa, entró a la oficina de Ramiro Ortega mirando a todos lados.
— ¿Cómo le va, Juana? Cuénteme cómo sucedieron las cosas.
— No, pues yo no sé nada, se lo juro…
— ¿Segura? Usted estaba en la casa cuando Clarissa encontró a Maritsa muerta.
— Pues sí… esa noche escuché que una de las señoritas gritó y corrí al recibidor. Ahí vi una sombra y, con todo y miedo, encendí la luz. La señorita Clarissa estaba histérica mirando a Maritsa tirada en el piso, debajo de las escaleras, envuelta en un charco de sangre. Corrí rápido con Clarissa y la llevé a la cocina, traté de limpiarle las manos, pero la sangre de la difunta no se le quitaba del todo.
— ¿Por qué Clarissa tenía las manos llenas de sangre?
Entonces, ella pudo ser la asesina. — Observó Ramiro.
— Eso sí no lo sé, oiga. Volví al recibidor cuando doña Marisela comenzó a gritar desde el piso de arriba. Yo le dije que no bajara, pues se podía resbalar por las escaleras, pero ella no me hizo caso e inició a bajar escalón por escalón. La mujer no paraba de llorar. En ese momento llegó don Chepe, yo no sé qué hacía en la casa tan noche. Él duerme en un cuarto en el jardín, pero esa ocasión era su día libre. Don Chepe llamó a la policía por que doña Marisela y Clarissa estaban trastornadas y yo preparaba un té de hierbas que en mi pueblo hacemos para calmar los nervios. Maritsa me daba miedo viva, pero muerta me dio pavor… pero le digo la verdad, me dio gusto verla así. Se lo merecía.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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