Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
11 El chofer declara
Sospechoso número 3: don Chepe.
Chofer de la familia Domínguez.
Auxilió a la madre de la muerta.
José llevaba treinta años trabajando para los Domínguez. Prácticamente él había visto crecer a las gemelas y les tenía un cariño inmenso, sobre todo a Clarissa, quien no solo se portaba bien con él, sino que lo defendía de Maritsa y le daba oportunidad de guardar las sobras de comida, pero cuando la otra hermana se daba cuenta, esta se metía al pequeño cuarto del chofer a tirarle todo al escusado.
— Uno no gana mucho, — Le explicaba de forma pausada al abogado. — y pues… tengo familia y cinco hijos. Yo guardaba lo que sobraba para llevárselos a Celia y a los chiquillos. Nombre, no sabe las que pasábamos, y como yo no estaba todo el tiempo con ellos, pues la mujer se desesperaba… La última vez que la señorita Maritsa hizo eso, me enojé y reclamé… ella tomó una de las bandejas y me aventó el consomé de pollo en la cara. La pobre Juana me puso pomada casi toda la semana para sanar las quemaduras. Celia, mi mujer, me pedía a cada rato que cambiara de trabajo, y como no quise, me mandó por un tubo y se fue con una pariente pa’l norte. Desde entonces cada vez que la joven se molestaba yo me escondía en la cocina.
— Aquí vamos de nuevo. — Dijo Ortega exaltado. — Si
Maritsa lo trataba tan mal, ¿Por qué diablos no se fue con su mujer?... perdón don Chepe, no debí reaccionar de esa manera. Continúe usted.
— ¿Uno que puede hacer? — Don Chepe se encogía en la silla. — sin estudios, con edad avanzada, con riumas en las manos y diabetes. No, señor, no me podía ir así como así.
— ¿Quién mató a Maritsa? ¿Usted, don José?
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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