Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
14 Hablar a medias
A la mañana siguiente Ramiro Ortega esperaba ansioso a Alberto Ibarra, pareja de Maritsa hasta el momento de su muerte, pero el joven empresario, dueño de cinco sucursales zapateras, no llegaba a la hora acordada.
Mientras esperaba no dejaba de pensar en lo que le había pasado el día anterior a don Chepe y lo más extraño fue llegar al hospital y ver a Alberto sobre un coche abollado del cofre, inmediatamente pensó que pudiera ser el automóvil que intentó atropellar al anciano. Y después, al subir a la sala de espera, se encontró con Juana, la sirvienta, quien vuelta un mar de lágrimas le suplicaba no seguir en el caso.
— Oiga, lic, mejor deje todo esto por la paz… — Le pidió la sirvienta. — no vaya a ser…
— ¿Por qué dice eso Juana? Si usted sabe algo, cuénteme inmediatamente…
— Yo no sé nada, pero esto que le pasó a don Chepe, no me huele nada bien… se me hace que hay gato encerrado…
Juana le daba muchas vueltas al asunto, Ramiro sin darle más atención caminó hacía la puerta de la habitación en dónde estaba el chofer convaleciente.
Doña Marisela y Clarissa acompañaban al anciano, mientras la señora le acomodaba la almohada, la joven cambiaba el agua de un florero.
— Ortega, que bueno que vino. — Saludó doña Marisela. —
esto que sucedió no se puede quedar así. Fue una trampa. Mire como dejaron a nuestro pobre chofer.
Ramiro entró en la habitación y lentamente se acercó a la cama. Miró a don Chepe conectado a tubos y trató de comunicarse con él.
— Señor José, ¿cómo se encuentra?
— Ramiro, es lógico que don Chepe no se puede mover, menos contestar. — Respondió Clarissa desde la ventana.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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