Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
17 Apariciones
Doña Marisela, mientras declaraba, se sintió ofendida cuando Ramiro Ortega le preguntó si había existido otro hombre además de su exmarido. La mujer se levantó de su asiento poniendo fin a la charla, pero Ortega siguió su cuestionamiento.
— Señora, es normal que después del divorcio las personas quieran rehacer sus vidas… ¿Cuántos años tenían separados, su marido y usted?
La mujer miraba al abogado con el cuello alzado.
— Yo no soy de esas… ¿Pero qué se ha creído? ¡Insolente!
Doña Marisela se marchó azotando la puerta de la oficina.
Al salir, Ramiro, la siguió mirándola por la ventana. La señora de Domínguez subió al mismo coche abollado en el que días antes Alberto Ibarra, exnovio de Maritsa, estaba recargado afuera del hospital.
Lejos de ahí, en el hospital, don Chepe reaccionaba. Juana, quien estuvo cuidando al anciano toda la noche y parte del día, se despedía de él.
— Don Chepito, me voy, — Le dijo en voz baja. — al rato regreso. Doña Marisela me va a regañar si no tengo lista la comida, y ya sabe cómo se pone.
El anciano apenas lograba ver, entre sombras, a su compañera de trabajo. Juana le dio un pequeño beso en la frente y al momento de darse la vuelta para marcharse, la mano arrugada del chofer la tomó fuertemente del brazo.
— Tranquilo, no tardaré mucho. Voy y vengo rapidísimo.
Don Chepe soltó de la mano a la sirvienta y ésta se fue sin darse cuenta que detrás de ella otra mujer entraba a la habitación.
La mujer se acercó a la cama y cuando el chofer volteó a verla, casi se infarta. Don Chepe no miró a Clarissa, él veía el malvado rostro de Maritsa, la gemela muerta.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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