Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
18 Apariencias
Tras la visita de Clarissa al hospital, el chofer casi se infarta al verla. Ella se asercó y él temeroso pegó un pequeño grito, pues la confundía con Maritsa, la hermana muerta.
Clarissa lo miró con rudeza y en un instante cambió su semblante a amable y cariñosa.
— Don Chepe, qué alegría verlo recuperándose. Ya nos urge en la casa. Bueno, me voy, solo quería confirmar su estado de salud.
Clarissa le pidió que no hablara, que mejor descansara.
La joven salió cojeando de la habitación dejando la puerta entre abierta. El chofer alcanzó a escuchar que la mujer hablaba con un hombre.
— ¿Qué haces aquí? ¿Desde cuándo te interesa la salud de la servidumbre?
— Lo mismo pregunto yo… Espero que el susto que le dieron al anciano no se repita, o se quedará la familia sin chofer.
— Eres muy predecible… y mira que pensaba que eras diferente…
— Las apariencias engañan… tú eres igual que yo, pero el mundo te cree más a ti…
La conversación fue interrumpida por Fidel, el novio de Clarissa.
— ¿Cómo está vuestro chofer? — Preguntó. — Me he enterado que ha mejorado…
— Los dejo… — El hombre dio media vuelta y se marchó.
— ¡Ostia! Este tío está trillao… — Fidel miró cómo Clarissa hizo una mueca, sin entender qué decía. — Va, que os digo que Alberto está un poco loco. Y veo como que no le afecta la muerte de Maritsa.
— Creo que el loco es otro. — Respondió la gemela. — Todos estamos afectados por la muerte de mi hermana… Has estado un poco nervioso, Fidel. ¿Acaso tú?…
— ¡Qué va! No tengo ojos más que para ti, Clarissa. Es una mentira vil que Maritsa y yo… no imagino nada más…
Clarissa sonrió con ánimo y abrazó a su novio. La pareja se unió en un gran beso que hizo suspirar a dos enfermeras que caminaban por el pasillo.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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