Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
26 Amoríos
Aquel día en el que Maritsa, haciéndose pasar por Clarissa, se metió a la cama con su cuñado e hicieron el amor apasionadamente, regresaba a la mente de Fidel. La escena aún estaba viva en su cabeza y en su piel erizada. Un ligero rubor rosado se dibujaba en su rostro.
— Y si te diste cuenta de que no era Clarissa, si no tu cuñada
Maritsa, ¿por qué no interrumpiste el acto? — Preguntó el abogado. — ¿Acaso también amabas a Maritsa?
Fidel negó con la cabeza. Era verdad de que su cuñada era físicamente igual a su novia, sin embargo, sabía que el carácter de la primera no era muy fácil de llevar. Además, Maritsa estaba comprometida con Alberto, y lo menos que quería Fidel era problemas con él.
El joven también aceptó que esa vez no fue la única que Maritsa lo seducía y caía redondito a sus pies.
No era mentira que Maritsa y Fidel mantenían un secreto, el joven aceptó que solo era sexo casual y sin complicaciones.
— Además, ¿a quién le dan pan que llore? Era como tener una sola mujer, pero con distinta personalidad. Las dos eran igualitas pero diferentes en la cama; una era una fiera gritando de placer y la otra es callada como una tumba. Yo no me atrevería a matar a ninguna, ambas me han dado todo lo que yo he querido, aunque aún no se cumplen todos mis planes…
— ¿Cuáles son? — Intervino Ramiro.
— Pues casarme con Clarissa, claro está.
Al marcharse Fidel, Ramiro quedó envuelto en un torbellino de dudas. El caso seguía su curso y era hora de que por lo menos los sospechosos se redujeran a uno o dos, pero Ortega no encontraba ni uno. El abogado sentía que las cosas se le salían de las manos.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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