Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
30 Renuncia
Eran las 9 de la mañana en punto. Juana servía el desayuno para doña Marisela y Clarissa, algunos minutos después llegó Fidel al comedor. No era extraño verlo recién despierto y en pijama. Doña Marisela ya estaba acostumbrada a verlo en paños menores por toda la casa. Juana mirando al suelo tuvo que acercar otro plato de huevos rancheros, jugo, y fruta picada.
— Está bien, Juana, te puedes retirar. — Ordenó la señora de la casa.
En ese momento llegó Alberto, recién bañado y perfumado. Juana dio un paso atrás y sirvió otro plato.
— ¿Alberto? No sabía que seguías durmiendo en la casa. — Preguntó Clarissa.
— Esta también es su casa. — Interrumpió la madre. — Igual que la de Fidel, que no sale de aquí.
Se hizo un silencio incómodo. Juana pretendía retirarse cuando se escucharon pasos acercándose al comedor.
— P-perdone, señora, — Don Chepe se posó en la puerta un tanto temeroso. — hoy no podré trabajar… y creo que tampoco mañana…
— ¡Don José, usted de pie! — La señora parecía muy preocupada. — Se lo dije desde hace días, tómese todo el tiempo que necesite. Y por favor, váyase a acostar. Juana lo atenderá como cada día.
— E-esque no me entiende…
— Ya sé que usted es un terco que no le gusta estar acostado, prefiere sentirse útil… lo sé, lo sé… hoy y mañana, Alberto será mi chofer, ya lo hablé con él. Usted no se preocupe.
Don Chepe bajó la cabeza y le daba vueltas al sombrero que llevaba en las manos.
— Ya la escuchó. — Alberto intervino. — Vaya a descansar.
El chofer dio media vuelta, los comensales iniciaron a desayunar, pero el anciano regresó.
— N-no, no me entienden. Y-ya no trabajaré más en esta casa.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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