Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
31 Señalamientos
Todos estaban reunidos en el comedor de la residencia de los Domínguez. Juana había servido el último plato en la mesa, cuando dio media vuelta para irse llegó don Chepe temeroso.
Doña Marisela lo regañaba, mientras Alberto, Fidel y Clarissa iniciaban con su desayuno.
— N-no, no me entienden. Ya no trabajaré más en esta casa.
— ¿Qué está diciendo, don José? — Doña Marisela no lo podía creer. — Usted no me puede hacer esto. Además, aún no encuentran al asesino de mi hija… o ¿no será que está huyendo porque usted es el que la mató?
Don Chepe se puso más nervioso. Juana tiró la tetera con café hirviendo, pero por fortuna no mojó a nadie. Clarissa se fue encima del anciano.
— ¡No lo puedo creer! Usted, no…
— Es que yo… — El chofer se sintió acorralado.
— Ya lo decía yo… — Intervino Alberto. — si este hombre se la pasaba haciendo planes a escondidas… Maritsa y yo lo sorprendimos algunas veces.
— E-eso no es cierto, joven…
— Don Chepito no se atrevería ni a matar una mosca. — Juana gritó desde el lavatrastes.
— ¡Ah, sois cómplices! —Fidel, con acento español, también intervino. — ¡Joder! y tanto que nos hemos preguntado quién podría ser…
— ¿Qué se puede esperar de la criada? — Alberto participó de nuevo.
— ¡Usted no se va!, hasta que no se demuestre lo contrario, don Chepe es el culpable de la muerte de mi hermana. Le diré a Ortega.
Clarissa tomó el celular y llamó al abogado. Doña Marisela le pidió que colgara y la joven hizo caso.
— No se puede ir, don José, porque aún no se cierra el caso de la muerte Maritsa. — Ramiro Ortega llegaba al comedor ante el asombro de todos.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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