Bajo Sospecha Episodio 32

 


Bajo Sospecha

Autor: Yonshesko Blandela


32 Amargo desayuno


Nadie imaginó que durante el desayuno se aparecería Ramiro Ortega frente a todos pidiéndole a don Chepe que no se atreviera a escapar.

— No se puede ir, don José, porque aún no se cierra el caso de la muerte Maritsa.

— ¿Usted, qué hace aquí? ¿Nos está espiando? Ni siquiera son las diez de la mañana. — Alberto se molestó.

— ¡Vaya que es una molestia! — Fidel, seguía con el acento español.

— Ramiro, ¿qué desea tan temprano? — Preguntó Clarissa.

— Les pido que no se asusten. Solo es una simple visita de rutina. Ya lo habíamos aclarado desde que inició el caso. — El abogado sonaba muy tranquilo. — Ustedes pueden seguir con su vida normal, solo que no se pueden ir de la ciudad, y si quieren que esto termine rápido y sin problemas, lo mejor es mantenerse unidos.

— Pero es que yo… — Don Chepe trató de hablar, al momento que Ramiro le ponía una mano sobre el hombro.

— Tranquilo, don José. Todo se arreglará pronto.

— Pues como usted no está en esta situación, verdad. Pobre de nosotros, siempre pagamos los platos rotos. — Juana también participó.

— ¡Ya basta! — Doña Marisela explotó. — Esta es mi casa y yo decido. Señor Ortega, le pido que cuando venga tenga la decencia de llamar antes. Y todos los demás en lo que estaban. Juana, sirva otro plato para el abogado, por favor.

— Gracias, pero no. Esperaré en la sala hasta que terminen.

Ramiro se retiró a esperar mientras los demás desayunaban; don Chepe se puso su gorra, tomó las llaves del auto y se fue a la cochera; Juana esperó a que todos terminaran detrás de la cocina, mientras mordía un pan duro remojado en café.


→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.

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