Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
56. El plan maestro
Alberto le dio la bienvenida al abogado. Adentro, en la sala de la casa, estaban las Domínguez vestidas de negro y con cara de preocupación.
— ¡Ay, Ramiro! Usted tenía razón. — Habló doña Marisela
— Ese mequetrefe extranjero era de lo peor. Casi mata a mi Clarissa en pleno funeral de su padre.
— De Fidel se podría esperar eso y más… — Interrumpió Clarissa. — estoy segura de que él es el culpable de todo.
Ramiro no creía en las palabras de la madre y la hija.
— Era lógico que fue él. Nunca me dio buena espina ese hippie. — Alberto puso seguro a la puerta y caminó hasta donde doña Marisela. — Lo mejor es que ya se terminó esta pesadilla, ¿no es así, Ramiro?
Antes de que el abogado respondiera llegaron Juana y don Chepe. Ramiro los miró un poco extraños. Juana parecía temerosa y prácticamente se escondía tras el chofer que caminaba muy lento hasta posarse junto a sus patronas.
— ¿Qué pasa aquí? — Preguntó Ramiro.
— Pasa que todo terminó. — Respondió Clarissa. — Aquí no ha pasado nada.
— No entiendo…
— Todos tenemos algo de culpabilidad. — Interrumpió doña Marisela. — Clarissa quería la herencia que le daría su padre al morir, Maritsa también; las tres ideamos un plan maestro para deshacernos de Servando y de esa trepadora que vivía con él, pero las cosas no salieron como esperábamos. Maritsa se desesperó y desafortunadamente tuvo que salir del plan…
— ¿Quiere decir que ustedes la eliminaron? — Ramiro no podía creer lo que escuchaba.
— ¡Claro que no! — Respondió Marisela. — Cómo se le ocurre. Era mi hija, yo la amaba con mi alma.
— ¿Entonces?
— La pobre se resbaló con un empaque de galletas que Juana no recogió y el resultado ya lo conocemos. — Dijo Clarissa.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
Comentarios