Bajo Sospecha
Autor: Yonshesko Blandela
59. Culpabilidad
Pedrito hablaba con Ramiro Ortega en el cuarto de hospital.
El abogado presentaba golpes en todo el cuerpo y al parecer no recordaba lo ocurrido.
— Ni intentes hablar. — Le dijo el anciano. — La pesadilla terminó. Todo fue un plan orquestado por la madre de las gemelas y el amante para quedarse con el dinero del ex marido.
— Pero…
— Doña Marisela pensó que habías descubierto que ella y su amante eran los culpables de todo este alboroto. Creo que alguien te quiso eliminar, te dio un fuerte golpe en la cabeza y te llevaron a ese cuchitril en dónde te encontraron dos días después.
— Entiendo, pero ¿qué sucedió? — Ramiro hablaba con dificultad.
— Nadie lo sabe con exactitud. Como habías desaparecido, llamé a Bolaños y él envió un grupo de rescate a la casa de los Domínguez. Al llegar encontraron las puertas abiertas, al entrar vieron que todo estaba revuelto; muebles tirados, platos rotos, un charco de sangre...
— ¿Sangre?…
— Sí. A unos metros de llegar a la cocina encontraron el cuerpo del chofer asesinado. Y en el sótano, escondida dentro de una caja con basura, a la sirvienta en estado de shock.
— ¡No puede ser! — Ramiro tragó saliva. — ¿Y los demás?
— A la gemela la encontraron en su habitación prácticamente sin vida. Un milagro la salvó. Ella está en este mismo hospital, recuperándose poco a poco, igual que tú.
— ¡Quiero verla! — Ramiro trató de levantarse.
— Tranquilo, hijo. Por ahora no puedes hacer nada. Aún me falta decirte que la señora Domínguez y su amante huyeron, pero los localizaron por que el imbécil del amante retiró dinero en un cajero automático de una gasolinera a las afueras de la ciudad, y con eso lo rastrearon. No te preocupes, los dos ya están en el bote.
→ Bajo Sospecha. Se publicó del 21 de septiembre al 11 de diciembre de 2015, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
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