Lady Tamales (Club de Ladys)
Autor: Yonshesko Blandela
10. Palabra de honor
Todas las invitadas a la tamaliza comían una o dos piezas de tamal que con tanto esmero había cocinado doña Cuquita. Después bailaron, bebieron cerveza y hasta cantaron sus canciones favoritas con las pistas que había conseguido doña Paula.
— Ponme otra vez la de Jenny… — Exigió Martina después de aventarse la tercera ronda.
— Yo quiero otro tamal. No sé, como que ahora están más ricos que nunca. ¿Qué les pusiste, Cuquita? — Lucrecia se acercó a la tamalera, que era la única sobria. — Perdóname Cuquita. Yo siempre confié en ti. Yo no quise jamás decirte “Lady Tamales”. Pero pues ya vez, si no me uno, luego la agarran contra una… y pues…
— No se preocupe, Lucrecia. Eso ya quedó en el pasado.
— Espero que vuelvas a poner el puesto, es más, yo te voy a ayudar Cuquita… palabra de honor.
Y así la tarde se convirtió en noche y luego en madrugada.
Cuando Refugio llegó a su casa se sintió aliviada. Era la primera vez en mucho tiempo que veía como disfrutaban de sus tamales.
Sonrió ligeramente y mientras suspiraba abrió la cerradura de la puerta. Con cuidado entró a su casa y cerró la puerta. Encendió el foco y miró la sala vacía, no como días antes cuando la manada gatuna se abalanzaba sobre ella para poder obtener una caricia.
Como era costumbre, al llegar a casa revisaba los recipientes de la comida de sus gatos y luego los llenaba, pero en esta ocasión, al llegar a la cocina tomó un vaso de agua y tranquilamente lo bebió.
Después se acercó a la puerta del patio y la abrió. Solo un maullido escuchó. Encendió la luz y ahí estaba “Curruña II”, hija de la gata blanca, recién parida, con seis cachorritos bebiendo leche de su cuerpo.
Doña Cuquita sonrió entusiasmada y después apagó la luz, cerró la puerta y se fue a dormir.
→ Lady Tamales. Se publicó dentro de la serie "Club de Ladys" del 30 de enero a abril de 2017, de lunes a viernes, en el periódico Primera Hora de Sinaloa, de Editorial Noroeste.
Comentarios